La cancha

César Farías le pegó un puñetazo a su legado en Aucas

César Farías le pegó un puñetazo a su legado en Aucas. De la conducción magistral del venezolano al histórico título de ‘Papá’ en el 2022 ya solo quedan recuerdos. Este año, Farías luce descontrolado, bravucón e impotente.

El domingo 11 de junio, en el estadio Jocay, superó los límites. Agredió a dos rivales del Delfín, en una acción bochornosa e indigna.

La acción le costó caro. Tras el incidente recibió una  dura sanción: un año y dos meses fuera de los banquillos en Ecuador.  La decisión se conoció en la tarde del miércoles 14 de junio.

Desde su ataque de furia, Farías emprendió una gira mediática para justificarse. Para explicar lo inexplicable: ¿cómo un técnico de su categoría, pierde su seniority  y se engancha en una bronca casi callejera contra dos jugadores rivales.

«Pido disculpas a la familia ecuatoriana. No quiero que conserven esa imagen de mi», dijo en el Canal del Fútbol, en la primera de sus varias entrevistas de la jornada.

Farías abundó en detalles: que los rivales se acordaron de su madre y de su nacionalidad venezolana. Que el primer jugador que lo impactó podía desacelerar y evitar el choque.

Sin embargo, todo suena a excusas. El año pasado, el entrenador alardeaba de  autocontrol aprendido de sus partidas de ajedrez. Pero, todo eso ha quedado en el pasado.

César Farías le pegó un puñetazo a su legado en Aucas

César Farías le pegó un puñetazo a su legado en Aucas

Farías es un técnico histórico en Aucas. Llegó en abril del 2022 y lideró una campaña fantástica. Bajo su conducción, Aucas cambió el rumbo de su destino: fue campeón e invicto. El logro y su liderazgo le dieron carta abierta para manejar el equipo a su criterio.

Este año, el DT prescindió de baluartes como Francisco Fydriszewski y Víctor Figueroa. No se renovó el contrato de Ricardo Adé y también se fue Richard Mina.

Las dudas sobre cómo iba a hacer Aucas para afrontar la Copa Libertadores y el torneo local fueron creciendo. Pero, Farías tenía crédito con la dirigencia y la hinchada.

El equipo tiene ahora 50 jugadores profesionales. Farías se volvió experimental y durante la campaña hizo de la rotación de futbolistas  una tónica. Los cambios de nombres, de posiciones hicieron del camerino de ‘Papá’ una torre de Babel.

Los cambios no se tradujeron en resultados. La falta de resultados volvieron más irritable y nervioso a Farías. La fama que lo precedía al llegar al país empezó a volverse tangible.

Los escándalos se volvieron comunes: revolú en Latacunga, en la final de la Supercopa contra Independiente del Valle; lío con Fernando Gago, técnico de Racing Club, en la Libertadores; puñetiza contra Guayaquil City, en el estadio Gonzalo Pozo. Farías empezaba a perder el control.

 

los posibles escenarios de sanción

Farías hizo de todo en su gira mediática para evitar la sanción. Convenció a sectores de prensa con su relato de que solo respondió a una agresión. Que no se puede hablar de agresión porque no hubo puño cerrado. Sin embargo, el técnico venezolano recibió una dura sanción, un sacudón fuerte para Aucas, que tendrá que buscar nuevo entrenador para lo que queda de la temporada.

Farías, el ajedrecista, perdió los papeles en el 2023. El autocontrol se quedó en el 2022.

César Farías le pegó un puñetazo a su legado en Aucas

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