La cancha

César Benalcázar, preparador físico de El Nacional: ‘fue ventaja empezar en noviembre’

César Benalcázar, de El Nacional: 'fue ventaja empezar en noviembre'

César Benalcázar,  preparador físico de El Nacional: ‘fue ventaja empezar en noviembre’. La versión 2023 de los puros criollos ha presentado un equipo que físicamente vuela. En los primeros dos juegos de la Copa Libertadores anotó nueve goles y fue un plantel arrollador a más de 100 kilómetros por hora. Literalmente es un ferrari. El Rojo empezó su exigente trabajo físico en noviembre del 2022.

Benalcázar convocó a la base del club que logró el ascenso y les sacó el aire en una montaña cerca de la Escuela Militar en Parcayacu al norte de Quito. Allí. en un campo arenoso, sudaron la gota gorda y ahora andan papelito. El ‘capi’, como también es conocido Benalcázar, cuenta que la clave ha sido un trabajo científico y usando lo que se tiene a la mano: la naturaleza.

Es un gurú del trabajo físico en la altitud y uno de los promotores para que la Selección ecuatoriana juegue en Quito. Él junto a Ever Hugo Almeida han sacudido la historia del equipo criollo con un ascenso y un regreso a la Copa Libertadores con elogios y reconocimientos. El ‘Capi’ cuenta a LA CANCHA algunos detalles de su fórmula de éxito aplicada en tiempos de la modernidad.

 

¿Cuánto sirvió empezar el trabajo físico el año pasado?

El inicio de una pretemporada está basado en un diagnóstico.  Luego de las evaluaciones, que me da ese diagnóstico, veo que le hace falta. En montaña es un trabajo de resistencia muscular localizada, de fortalecimiento de articulaciones, de ligamentos. Netamente muscular y la base total de lo que es la fuerza explosiva.

De dónde nace la iniciativa de ir a la montaña…

Cuando tuve la oportunidad de estar en Arabia Saudita, donde hoy está Cristiano Ronaldo, me mandaron a hacer una pasantía en la Fiorentina, en Italia. Ellos, allí, tenían un cajón de arena. Digamos de unos 30 por 30, bastante grande. Y ahí hacían trabajos los jugadores. En una arena floja, como de playa. También espacios reducidos con balón. Un trabajo muy lindo, que también lo hacen en Brasil, donde estudié. Hasta ahí no había nada nuevo. Pero mi sorpresa fue cuando  veo que a ese cajón de arena le aplastaron un switch eléctricos y eso automáticamente empezó a tener una inclinación de entre 11 y 12 grados. Se convirtió en una subida bastante pronunciada.

¿Mayor exigencia física?

Con esa inclinación se alternan todos los movimientos de fútbol, un sinnúmero de trabajos. Era una cosa muy importante y novedosa de primerísimo nivel. En El Nacional no tengo esos cajones, ni tampoco esos sistemas eléctricos de primerísimo nivel y altísimo rendimiento. Entonces, en una forma empírica, me encontré una montaña con una inclinación que tiene entre 12 y 15 grado y con una distancia aproximadamente de 50 metros. Lo mismo que con los cajones, pero en forma natural. Trabajo en los 50 metros de inclinación, hago movimientos de fútbol y tengo un equipo que no se me lesiona nunca.

César Benalcázar, de El Nacional: 'fue ventaja empezar en noviembre'

Logró un equipo con gran condición física…

Tengo un equipo con un fortalecimiento muscular que no me da ningún gimnasio, no me da eso ningún ejercicio. Lo más actual posible que haya no me da eso. Se está estimulando y dando una carga de trabajo a las fibras musculares, a tendones y a ligamentos y a cápsulas que no lo va a dar en ningún movimiento que se haga en la cancha. No tiene idea como se encuentran los jugadores de felices con este trabajo. Prácticamente, con una base muscular espectacular y sobre todo, sin ningún inconveniente de una lesión.

¿Y cuándo se trabaja con la pelota?

Inmediatamente que hacemos montaña me traslado a la escuela militar, que está a diez minutos y ya estoy haciendo todo ese trabajo de sensibilidad muscular. Trabajos técnicos inmediatamente con balón.

Entonces sí sirvió empezar en noviembre…

Eso fue clave. Hice las evaluaciones el 21 de noviembre. Esa semana, del 21 al 27, ya tenía resultados. Con ese diagnóstico empecé a ver lo que verdaderamente le hacía falta al equipo. Vimos que este era  uno de los escenarios en montaña. No solamente fue eso, otro escenario fue el de la piscina de agua donde se debieron hacer movimientos de fútbol, pero en forma sumergida. Eso complementa el trabajo.

¿Pero tiene que hacer un trabajo diferenciado con jóvenes y jugadores que superan los 30 años?

Lógicamente. Siempre hay que hacerlo en forma individualizada. Los entrenamientos, en la actualidad, tienen que ser globales y específicos. Globales por un concepto con un conocimiento público. Significa que, al mismo tiempo, se tiene que trabajar la parte física y la parte técnica. Y hablo de específicos porque se tiene que hacerse con un balón. Y eso lo hacemos al pie de la letra. Después tienen que ser los trabajos individualizados. Para eso se hacen las evaluaciones.

¿Qué parámetros se toman en cuenta en las evaluaciones?

Un jugador con una potencia anaeróbica y táctica, significa que la fuerza con la que salta, por ejemplo, está sobre los 70 centímetros de altura. Eso es de primerísimo nivel. Esto lo tiene Cristiano Ronaldo, por ejemplo. Él alcanza  82 centímetros de altura en lo que es la potencia aeróbica. Entonces, si tengo un jugador que supera los 70 centímetros, hablamos de excelencia y otro está teniendo 50, entonces yo cómo puede hacer un trabajo igual que al que salta 50 o 60. No puedo comparar eso porque 20 centímetros de potencia anaeróbica y láctica significa una diferencia abismal entre lo que es un jugador y otro. La potencia, el pique, el salto y el sprint.

César Benalcázar, de El Nacional: 'fue ventaja empezar en noviembre'

¿Volverá a trabajar en la montaña este año con los jugadores? 

Podría ir a la montaña con unos cuatro o cinco jugadores, que no hicieron ese trabajo en noviembre. De pronto, ellos sí van a necesitar. Manuel Balda, Armas (Diego), Orlín y Ángelo Quiñones, que se incorporó recién y quizás con Byron Palacios. Estoy más que seguro podremos alcanzar el fortalecimiento en la parte fisiológica.

César Benalcázar,  preparador físico de El Nacional: ‘fue ventaja empezar en noviembre’

Usted se ha convertido en un gurú del trabajo físico en la altitud…

Hice muchos estudios. Vi como futbolistas de Colombia sintieron estragos de la altitud cuando goleamos 6-1. Recomendé en la época de Luis Chiriboga que la Selección juegue en Quito. Me llaman de Paraguay, de Chile, de clubes como Olímpia a preguntar cómo manejar la altitud y los días con los que hay que llegar con anticipación previo a un partido.

¿Se ilusiona con este equipo de los puros criollos?

Soñamos con el profesor Ever Hugo Almeida, pero esto no es solamente mi trabajo. Esto es trabajo de nuestro entrenador,  de todo un cuerpo técnico, de la dirigencia, de nuestros jugadores, de la prensa  que con sus críticas constructivas hacen que nosotros nos responsabilizamos más, nos comprometamos más, nos actualicemos más. Me ilusiono, se ilusiona el profesor. Y  al estar ilusionados y convencidos de cuán capaces somos lo que hacemos es contagiarles de esto al jugador y seguir avanzando.

 

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